Rodolfo Orellana busca a testigos para “silenciarlos”

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La Dirandro alerta que, desde la prisión, el abogado “dirige acciones para identificar, amenazar, intimidar y asesinar con sicarios a colaboradores eficaces del caso”.

Rodolfo Orellana Rengifo es acusado de ser el cabecilla de una de las organizaciones criminales más grandes de los últimos tiempos, pero continúa moviendo los hilos de su telaraña delictiva desde la cárcel, de acuerdo con informes de inteligencia policial obtenidos por este diario.

La madrugada del pasado martes 9, agentes del grupo especial Orión de la Dirección Antidrogas (Dirandro) le requisaron un teléfono celular LG que Orellana ocultaba en su celda del penal Piedras Gordas I, en Ancón. Dos días después fue trasladado a la prisión de Challapalca, en Tacna.

El descubrimiento del celular en poder del reo Orellana fue posible luego de una paciente labor de interceptación legal al teléfono 973693702, perteneciente a Ester Carolina Furland, alias “Carolina”, la pareja sentimental de Rodolfo Orellana.

El informe N° 211-06-2015-DIREJANDRO-PNP/DIRIAD-GEIN ORIÓN refiere que, “producto del análisis de las comunicaciones y de las informaciones recopiladas de diversas fuentes humanas, entre ellas colaboradores eficaces, testigos protegidos, confidentes, informantes y agentes encubiertos, se obtuvo información de que Orellana Rengifo continuaría dando disposiciones a otros integrantes de su organización delictiva, a través de Ester Carolina Furland, la cual concurría frecuentemente al penal de Piedras Gordas”.

Otras disposiciones -agrega el documento- eran dictadas a través del teléfono celular requisado, que fue ingresado a dicho centro de reclusión por malos funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe).

El propósito que persigue Rodolfo Orellana, según el informe de inteligencia policial, es “ubicar e identificar a las personas que en forma voluntaria se habrían acogido al beneficio de la colaboración eficaz para amenazarlos e intimidarlos para que no continúen colaborando con las investigaciones”.

“Estas ilícitas acciones -revela el reporte del grupo Orión- comprenderían reglajes y medidas más radicales, como la utilización de elementos de mal vivir dedicados al sicariato”.

EL “PELADO”. Otro documento de inteligencia policial en poder de Correo, el N° 195-05-2015-DIREJANDRO-PNP/DIRIAD-GEIN ORIÓN, refiere que el agente encubierto “Pablo” advirtió lo siguiente el 16 de abril de 2015:

-“Que los integrantes de la organización, encabezada por el procesado Rodolfo Orellana Rengifo, al no haber logrado su objetivo de remover de su cargo a la fiscal Marita Barreto, vienen realizando coordinaciones para adoptar medidas más radicales, para lo cual la persona conocida como ‘Pelado’, un abogado vinculado muy estrechamente con los principales cabecillas de la organización, tendría previsto contactar con presuntos delincuentes comunes para lograr el amedrentamiento de los testigos y colaboradores eficaces”.

En el documento se lee además lo siguiente:

Este informe de la inteligencia antidrogas agrega que, con fecha 17 de abril de 2015, se recogió la declaración del colaborador eficaz de clave CELAV-01-25-2014, el cual confirmó que “integrantes del ‘Clan Orellana’ están realizando acciones tendentes a la ubicación e identificación de los principales testigos protegidos para amenazarlos, intimidarlos y de darse el caso efectuar acciones delincuenciales por encargo, es decir, asesinatos bajo la modalidad de sicariato”.

Un antecedente que apoya estos testimonios se produjo el año pasado. El grupo Orión fue informado, en noviembre de 2014, que la persona de Wilmer Arrieta Vega, testaferro del “Clan Orellana”, fue objeto de amenazas y sufrió un intento de asesinato, acciones orquestadas por cabecillas de la organización.

Ocurre que Arrieta tenía en su poder documentos, videos e información sensible contra Rodolfo y Ludith Orellana, entre otros miembros de esta telaraña.

Arrieta fue detenido el 5 de diciembre del año pasado y, por su seguridad, fue recluido en un ambiente especial dentro de la Base Naval del Callao.

¿ALÓ, RODOLFO? Correo también tuvo acceso a las comunicaciones telefónicas sostenidas entre el reo Rodolfo Orellana y su pareja Ester Carolina Furland.

El 25 de abril, a las 17.52 horas, Rodolfo Orellana llamó a “Carolina” desde el teléfono N° 977682362 y le pidió que les diga a “Alicia” y “Gayo” que lo llamen.

Ella le contestó que trasmitiría el mensaje de inmediato. Y así lo hizo.

El 31 de mayo de 2015, a las 19.37 horas, “Carolina” envió un mensaje de texto a otro teléfono, el N° 950592259. “¿Te prestaron el celular?”, preguntó.

Un minuto después, el usuario del teléfono -que se supone fue Orellana-, respondió: “Sí”. Dos horas más tarde, desde este mismo celular 950592259, “Carolina” recibió un nuevo mensaje de texto: “Te va a llamar Olivares. Es un técnico de aquí. Dale mil dólares”. “Está bien”, contestó ella escuetamente.

En efecto, el 1 de junio de este año, a las 12.31 horas, “Carolina” recibió una llamada desde el teléfono 5495182. Era un hombre que le dijo: “Llamo de parte del ‘doctor’ por un encargo”. “Carolina” lo citó a las 4 de la tarde de ese mismo día en el Centro Comercial Open Plaza de la avenida Aviación, en San Borja.

El sujeto le dijo que vivía en Comas y le pidió encontrarse en el óvalo Infantas.

“Carolina” sugirió que ella podía ir al Mega Plaza de Los Olivos y que podían encontrarse allí al día siguiente. A las 9.33 horas del 2 de junio, “Carolina” recibió una llamada del teléfono 991746022. Era el mismo hombre.

“¿Dónde está?”, inquirió él. Ella dijo que se encontraba en Mifarma de Mega Plaza.

El sujeto en mención fue identificado como César Olivares Laveriano, agente penitenciario destacado en el penal Piedras Gordas I, donde Orellana purgaba prisión.

Inteligencia de la Dirandro afirma que “Carolina” le pagó mil dólares para la adquisición y entrega de un celular para uso exclusivo de Rodolfo Orellana dentro del penal de Ancón. Esto fue confirmado el miércoles 3 de junio, un día después del encuentro en el Mega Plaza de Los Olivos, cuando “Carolina” envió un mensaje al celular 950592259, teléfono que aparentemente Orellana se prestaba dentro de la cárcel. “¿Cuándo te entregan tu equipo?”, le preguntó ella. Rodolfo Orellana respondió con otro mensaje de texto: “El sábado ya lo tengo”.

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